La plataforma, que se creó hace dos años, concibe el acceso a las tecnologías como una vía de ampliación de derechos y ya impulsó varios materiales pedagógicos, productos y experiencias innovadoras. Si bien está radicado en la Ciudad Universitaria, se piensa como un dispositivo móvil que pueda circular en Facultades, escuelas u organizaciones sociales.
La forma de trabajo de este Laboratorio comienza con una identificación de los intereses que motivan al grupo y los conocimientos previos sobre la dimensión tecnológica. Continúa con una curación conjunta de aplicaciones, desarrollos y contenidos afines. Y finalmente plantea un taller presencial de experimentación en un sistema de rotación por postas temáticas, en las que se promueve la reflexión colectiva sobre estas tecnologías.
Experiencias
El año pasado el Laboratorio trabajó con la Cátedra “Tecnología para la innovación turística” de la Licenciatura en Turismo. El interés estaba en la visita de museos virtuales, filtros de instagram para la venta de paquetes turísticos y producción de materiales pedagógicos con interfaces inmersivas.
La experimentación se organizó por postas: mientras un grupo estaba en un espacio probando el chat GPT, generando imágenes o realizando minería de datos con inteligencia artificial, otro grupo probaba los cascos de realidad virtual, experiencias 360° o inmersivas. Y otros trabajaban en realidad aumentada e imprimiendo materiales físicos que despliegan una capa de información adicional. Todos los participantes fueron circulando por las distintas postas. Finalmente se abrió un espacio de reflexión crítica sobre estas herramientas.